Cada semana es similar, pero al irse terminando el año las excusas para llegar sano o por lo menos no tan dañado psicológicamente y algo predispuesto a disfrutar el fin de semana, se van acabando. Casi metafóricamente como esa ultima galletita en el tapper donde las guardamos, o esa última servilleta del rollo que las contiene. Las mejores formas de auto inflingirnos engaños y creerlos como reales ya no son efectivos y el sufrimiento se intensifica particularmente los jueves. A no defenecerse en la patología enferma y compulsiva de la duda, a no inquietarse en el desenfreno de la preocupación traicionera y arrastrada, a no lagrimiar como una muñequita en el balcón del castillicito cuando la abandona su príncipe azul sin más explicación que un “No soy vos soy yo”. Miles, cientos de miles, tal vez hasta millones de personas padecen este síndrome de cansancio generalizado, desgano, somnolencia, idiotez, malhumor, pensamientos poco reflexivos, ideas negativas y hasta tormentos alucinatorios de fantasmas del pasado con sabanita de espectro y todo, los jueves la gente se violenta con más facilidad. Es más, esto es de carácter, no sólo histérico sino que además histórico… ¡Oh No! ¡¿Además de preocupado, cansado y toda la sarta de adjetivos negativos nombrados, es que tampoco soy especial?! ¡¿Ni mucho menos moderno?! ¡Caspita¡ ¿Pero como es eso? ¿Quiero saber? ¿Qué hago?... ¡Tranquilación y a seguir leyendo!
Soluciones en orden de aparición, histérica… perdón histórica, grafica y sin tanta palabrería que confunda, cree espacio de aburrición o que entorpezca el ya mellado estado de humor o animo disperso y atacado por el Jueves. Una muestra con 8 exemplos introductorios de lo que podría venírsele si usted. Si señor, USTED, comete el crimen de volver a preguntar ¿Por qué esa cara de jueves?
Edad Antigua:
0. Algún día que podría haberse sentido como Jueves entre el 50.000 y el 40.000 A.C. A la antigua expresión: “(¡QUE CARA DE JUEVES!) ¡GRRLUG BULJJJEVES BRRRPUAJ BRULBRUS!” La respuesta: Amenazas gestuales, palabras poco interpretables casi guturales, gruñidos, bufidos e incordios entre ruidos, seguido de un fuerte garrotazo inoculado con violencia y demasía a quien genera esta estorbada interrogante.
1. ABRILIS JOVIS DIES 45 A.C. A la pregunta: “¿Jovis faciem virtutis enfermitus?” Respuesta: Impropendios algo fuera de lugar en Latín, seguidos de un ataque directo con una afilada gladius y grito de desahogo incluido, todo en honor al dios Marte por supuesto.
2. Algún Jueves en el año 1308 de nuestro señor Jesucristo. Al cuestionamiento ¿Por qué esa faz de jueves? ¡Oh plebeyo! Respuesta: Una serie de maldiciones no reconocibles, acusación y llamado al verdugo para que acometa (o a cometa) elimine ese molestoso simplón y su bastarda pregunta de un hachazo. Eso o "la actitud armadura vacía" que consiste en dejar este metálico implemento abandonado e irse.
3. Un día de esos que se sintieron como jueves en 1401. A la locución ya desgastada por el tiempo ¡Qué cara de jueves! Respuesta aconsejada: Ni fu ni fa ni fo ni fu… kung fu e inventada la pólvora, una buena descarga explosiva acompañada de malas palabras en chino varias, ya que estamos. Y dejar de lado la paciencia china.
Edad Moderna:
4. Un jueves de esos en que el humor no nos acompaña en 1492. A la pregunta ¿Por qué osáis mostraros con esa desplaciente expresión en vuestro ánimo justo hoy jueves? Respuesta: sacudir las manos en alto a los gritos limpios ¡¡¡Porque no te vais a cantarle a Colón en una de sus tres carabelas sobre todo en la pinta!!! ¡Maldito pelafustan… (censura auto impuesta)” y con literalidad enviarlo al carajo… si, a que divise tierra.
Edad Contemporánea:
6. Los jueves de los años 70 y 80. A la supuesta dicción de ¿Jueves? ¿Hoy es jueves? ¿Por eso tu cara? Respuestas varias, ciclotimia momentánea. no se visualiza el año de pertenencia, bipolaridad de comportamiento y violencia… del paso del robot al hippismo de “no me importa un nada el sistema, ¡Man! ¡Nooooo! grito y paranoimonia pacifica hippie, saltos y pasos al grito de ¡Viva Falco y Jon Travolta!