30 jun. 2009

El invierno: ¿Una estación de maneras infernales? o ¿Un infierno con maneras invernales?

¡¡¡Mamá!!! ¡¡¡Nevó!!! ¡¡¡El 21 de Junio llegó el invierno!!! No, no me había olvidado... Es que no me gusta la nieve.

Rafael Pánfilo Galvano, “El inquisidor de la vida cotidiana”, analítico y locuaz columnista que expresa su punto de vista desde su más sincero escozor. Con un replanteamiento de todo aquello que conocemos o creemos saber de la vida. Un tinte algo negativo, pero según él, cargado de realidad y sin tanto sentimentalismo mari carmencita. Escribe esta nueva sección “Es mi opinión... real, resentida y reptante”. (Basado en un genial enfermo observador de la vida diaria)

Existen una serie de actividades que se reproducen en el invierno, fuera de abrigarse y mantenerse a temperatura. Hay deberes que al parecer tenemos la obligación de hacer porque son cuestiones que van adosadas a esta estación y a su reacción de emitir nieve, por lo menos en estas latitudes. ¿Que hago, entonces, con la nieve?
Un “como se ve desde aquí” lo que estas por hacer:

1. Comprobar que se trata efectivamente de nieve: mucha gente confunde la lluvia y el granizo, primos hermanos de la nieve y no comprenden, que en su deseo de querer festejar el invierno y enceguecidos, se auto-inoculan una especie de alucinamiento en el que confundidos se verán intentando armar muñecos de nieve, pero de barro o guerras dolorosas con granizos... ¡Ay! ¡Ouch! ¡Basta! ¡Basta! O complicados muñecos de granizos y sucias guerras de barro. Gente apresurada y falta de paciencia.
2. Los deportes invernales se realizan con una cantidad considerable de este elemento blancuzco: de lo contrario se vuelven aburridos, lentos, imposibles de realizar y hasta ridículos, o todo eso. Imagínese una carrera de esquí con 2 cm de nieve, o un trineo sobre escasas manchas níveas o un patinador sobre un casi intangible hielo. Ansiosos que se dejan llevar por el frío el arrojo.
3. Juegos no recomendables en la nieve: enterrar a un amigo como en la playa, suele ser riesgoso, y generalmente, sobreviene la falta de onda de tu amigo en cuestión para ser enterrado en el hielo... que èl, excusándose, llamará descaradamente: hipotermia. Hacer castillitos de nieve se dificulta un poco y por lo general se opta por los iglúes, que mucha diversión arquitectónica no poseen. Simpáticos, creativos, un tanto descontroladitos, pero amables vecinos.
4. Realizar muñecos de nieve: una práctica que es un verdadero compromiso, es la fabricación de figuras de nieve que asemejen ser muñecos, el más común es el formado con dos bolas de nieve (una grande, el cuerpo, y otra más pequeña, la cabeza, se puede variar el orden para diversión de los espectadores) se complementan con utilería para pretender representar a los ojos, la nariz entre otros con piedras y zanahorias. Gente que juega a ser Dios... Maniacos alquimistas que crean golems helados, que durarán poco y sufrirán el desasosiego de la existencia finita.
4. bis: Angelitos de nieve: tribulación llevada a cabo por gente algo inestable que superadas con tanta felicidad y que al ver la nieve, un algo espiritual o una enzima, le generan un ruido similar a un graznido y se arrojan al suelo moviendo manos y pies simultáneamente, dejando como impresa una figura similar a un ángel... si se la mira con mucho cariño. Gente que no puede evitar llamar la atención... ¡Mira como hago un angelito má! Posesos y fiesteros.
5. Guerra de nieve: y en efecto no podía faltar el detalle bélico /violento que nos caracteriza como humanos que dispuestos a enfrentarnos con otros congeneres, guerreamos hasta que nadie quede vivo o bien hasta que nos quedemos sin nieve. Personas que buscan conquistar el mundo en invierno y destrozar la raza humana tal como la conocemos, amantes de la maldad blanca.
6. y para rematar, esta nota no estaría completa si no habláramos de ninjas... Hay que poner especial cuidado en cualquier montículo que parezca sospechoso, como estamos en cambio de estación, esta vez vestidos de trajes blancos. Los que esperan usar siempre que llega el invierno, para mimetizarse con la nieve aguardando a realizar su traicionero ataque lleno de conocimientos y prácticas milenarias y dolorosas. Temerosos, llenos de delirios persecutorios y desconfianza, nosotros.
7. Beber chocolate caliente: ya sé que bien he dicho en el punto anterior: “para completar la nota”, pero si no incluía o insinuaba la posibilitad de nombrar este néctar invernal, los moralistas amantes del cacao hubieran comenzado a gritar hasta perder la coherencia del léxico tal como lo concibe la lengua “¡Dónde está el chocolate? ¿Qué pasó con el cocholate? ¿Por qué nombra todo menos el cocolateh? ¿Quiere que lo denunciemos ante la sociedad protectora de amantes del colatecho?” Y otros insultos intransmisibles sin señas. La bebida sirve para apalear las bajas temperaturas, aunque produce, si exageramos, insomnio, gastritis y al ser un estimulante… quizás hasta la locura... Gente dulce, algo inquieta y loca... muy loca, que ríe insanamente.

(La foto, en efecto, corresponde a la nevada del 21 de Junio de 2009, Plaza Almirante Brown, Río Grande - Tierra del Fuego)

En mi opinión... el invierno es frío y saca lo más raro de todos nosotros... claro es mi opinión. Encerrarse, invernar y esperar la primavera... aunque esa estación también tiene sus cositas. Rafael Pánfilo Galvano, “El inquisidor de la vida cotidiana”.

25 jun. 2009

PSICOLOGÍA LABORAL A UN SOLO CLICK DE DISTANCIA

ESAS FASES INCONEXAS QUE PUEDEN PRESENTAR TUS COMPAÑEROS DE TRABAJO... UNA SERIE DE PADECIMIENTOS ETEREOS QUE SONSACAN SENTIMIENTOS Y REACCIONES QUE NO SABÍAMOS QUE EXISTÍAN ALLÍ DENTRO.... EN POCAS PALABRAS: UNA PARADOJICA SENSACIÓN ANÓMALA Y MOMENTÁNEA DESATADA POR UN TRASTORNO DE ADENTRO DE LA CABEZA.

Una estratagema ideológica en base a los estudios del mismísimo
Dr. Rochart que los comprobó en carne propia. A través de una serie de estudios hasta ahora solo sospechados por los demás profesionales de la materia y que él expuso en la disertación de diversos puntos, en una conferencia de corte y confección por equivoco, aunque fue muy aplaudido y aprendió a realizar el famoso punto arroz que antes se le enredaba. Y aunque parte de sus tratados, escritos en servilletas se extraviaron. En una especie de trance tóxico, producido por efectos de mezclar dulce de cascabelillo con bocaditos de paté nos detallo parte de un resumen del compendio sobre este tema.

Está comprobado que los jueves se producen diversas situaciones que como si se tratase de una recetita de esas fáciles, como preparar el puré instantáneo o la sopa en sobre, quizás el puré no tanto, por que hay una serie de pasos más que el de la sopa, el individuo como tal es diezmado por una serie de instancias que lo lleva a sufrir diferentes bretes de cantidades entre su dopamina y serotonina, lo que da como resultante, padecimientos intermitentes de emoción e impulsos personales que aunque poco duraderos fueron descubiertos y suelen darse los jueves, cuando se está baja la temperatura y uno está en el trabajo. Que pueden producir el arruinado el ambiente feliz y apacible de ese que está a su lado por sus rasgos maladaptativos poco aceptables.

SÍNDROMES DE DESORDENAMIENTO LABORAL ANOMALO DE PERSONALIDAD (SDLAPA) ESAS COSAS QUE PASAN, CLINICAMENTE DESCUBIERTOS UN JUEVES AL COMENZAR EL DÍA LABORAL

Trastorno narcisista de bolseísmo intrapersonal: este individuo está en una egosintonía de su ser, se quiere mucho, se siente superior o grandiosamente gigante ante el resto de sus compañeros, por lo que es muy sensible a la critica y las evaluaciones negativas de su aspecto, por ello cuando un detalle, como un granito, un corte de afeitadora, ojeras, una arruga por pequeño que sea este siente que nubla su belleza, y procede a embolsar su cara para evitar enfrentarse a frases disimuladas como ¿Eso es un grano o una nueva extremidad? ¡¡¡Aghh!!! ¿Qué es eso te mutilaste con la afeitadora?. Nunca comenzar la conversación preguntando justamente por el detalle llamativo.

Trastornación Anelica Antisocial o el síndrome de la lombriz: este ser no se siente relacionado con nadie afectivamente, no posee empatía alguna con quienes comparte su día. No reconoce la propiedad, sentimientos, valor o autoridad, buscando solamente su propio beneficio un gusano que no dudará en usar tu taza, limpiar sus zapatos con tu bufanda, o bien vociferar señalando al más débil eslabón del entorno laboral cuando han roto algún elemento “¡Eso estaba así! ¡El último que tocó la impresora multifunción y la destrozó fue él! ¡Yo lo ví!” Mejor alejarse, esconder todo bajo llave, saludarlo y no comprometerse.

Trastorno del zoquetismo ezquisoide: las personas que lo padecen o que lo parecen, tienen una dificultad exagerada de relacionarse con los demás, introvertidos, distantes y sin instantes divertidos. Temen a la creación de vínculos por eso se hayan absortos en o que hacen sólo contestando monosílabos y expresiones cortas como: si, no, Mm, Ahá, ¡Oh! ¡Ay! ¡Sambarandunga! ¡Bou bou Zip!. En casos extremos crean amigos imaginarios con lo que tienen a mano, por lo general una media, soquete, corbatas y medialunas, a los que bautizan y les hablan sobre el resto de esos viles seres que acompañan su día laboral y que no lo aceptan. Consejo: si es grave arroje talco a su amigo, quizás esa sea la razón de que nadie se les acerque.

Trastorno de la enajenación terminal evitativa: también conocido como cascarudismo, las personas que sufren este trastorno se encierran por temor a que el otro entre en demasiada confianza y le usurpe su “espacio”, por lo que evitan toda situación de vinculo con los seres vivos de su lugar de trabajo y se hacen “amigos” de los elementos que los rodean como la computadora, una abrochadora, un clip o una caja de broches los cuales mezquina a quienes se lo solicitan. Se los reconoce por su escaso contacto visual. Aborrecen la frase ¡Hola! ¡Buen día! y ¿Cómo andan tus cosas?. Utiliza un traje para no contaminarse.

Trastorno paranoico desconfíanzudo obsesivo paranoico limítrofe: un mix con muchos matices y muy explosivo. Su excesivo tiempo, medido en años, dentro del mismo puesto lo han hecho un ser enajenado, enojado, poco flexibles a los cambios y a la presencia de gente nueva que afecte su rutina, a un detalle fuera de lugar o un accidente que cambia el horario de impresión de un documento o el obligatorio café a una hora determinada. Solo son comunicativos en términos de marcar su territorio y de “avisar amablemente que eso es de su propiedad”, ya se trate de un mueble o un pendorcho descartable. Es un mero adorno. Pero ¡No lo mires!

Síndrome histriónico dependiente de la superheroicización del yo mismo: generalmente en pacientes que obedecen a ciertas predisposiciones naturales como los nacidos bajo el signo de libra, acuario y sagitario. Se produce una especie de incontinencia del ser, transformándolos en personas que destacan exageradamente sus logros laborales aún si los han ayudado, detallan sus glorias personales, recalcan su sapiencia sin limites en cuanto a la labor que desempeñan, acentúan sus exagerado rendimiento, enfatizan su currículo de mil hojas, e insisten con todo lo anterior llamándose así mismos Ego Laboralis Superioris o simplemente ¡Soy una Mazaaaaaa!.

La imágenes son puramente ilustrativas, ejemplificadoras y no guardan relación con los pacientes en quienes se basaron... o bien no tanto. Todos estos trastornos son tratables o soportables a lo sumo, pesado y a los empujones.

16 jun. 2009

"FUTUROLOGÍA BIEN AL DESCUBIERTOS"

SI CAE UNA CUCHARA… SEPA QUIEN VIENE... QUIEN SE ACERCA A SU VIDA... ¡ANTES QUE SEA TARDE!

Por la afamada Clara Vidente, Futuróloga, taradotista, adivinologa, runera arrojadora de cartas, lectora de vísceras, numerologa, interpretante de la borra del café, del mate cocido, los restos del asado y otras técnicas de adivinancia, embajadora de las ciencia ocultas, madam del esoterismo, bruja, hechicera, maestra de lo impredecible, poco creído, dudado y escondido. También planchado y cocina a domicilio.

Si conoces de esa antigua costumbre de pisar los cubiertos cuando accidentalmente se caen al piso, por temor a tener visitas no sólo inesperadas sino molestas e incluso indeseadas. En esta entrega una completa guía para saber quien podría venir dependiendo de que cubierto caiga... y así pisarlo o no... o bien correr a esconderse tras las cortinas o bajo la cama. Un horóscopo con filo y se me lo permiten, con mensajes en”cubiertos”.

1. Cuchara de sopa: es señal obvia de una mujer, dependiendo de si la sopa te gusta o no se pueden hacer diversas lecturas, puede ser una prima lejana, una amiga chismosa, sino la suegra, la vecina quejosa que solicita otra vez que bajes la música, que tus hijos le tiraron otra vez la pelota al patio o que tu perro ladra como un lobo estepario y que va a llamar a la policía para que se haga justicia. Que ya no da más, que esto es el acabase y cosas ireproducibles.
2. Tenedor: llama a un individuo de sexo masculino, puede tratarse de un tipo con pelos parados... un primo flogger que siempre cae a la hora de la comida, el hermano pesado de alguien que te pone los pelos de punta tan sólo hablando de rugby, esa “querida” cuñada que cuenta casi como un tipo... un tipo pesado de cuñada o un representante puerta a puerta de Mimos & Co. En pocas palabras... porque los mimos no hablan ¡A esconderse!
3. Cucharita de té: se refiere a un pequeño personaje, no por insignificancia sino por carencia de estatura como lo que viene en frasquitos de veneno... un terremoto pequeño de proporciones apocalípticas casi cinéticas. El compañero petiso del trabajo que no hace más que hablar de bueyes perdidos, el pequeño plomero que viene a reparar la conexión de la cocina justo a la hora de la cena y un enano de circo en la colecta anual para salvar a la mujer barbuda de su retiro.
4. Cucharita de postre o cucharilla: si algo hay de correspondencia entre el cubierto que cae y el parecido con la visita anunciada es que es 100% real. Cuando este adminículo toca el piso a los segundos golpeará la puerta o tocará el timbre... una pequeña de muy mal humor ofreciendo bingos, una diminuta cobradora de impuestos que está a punto de echar fuego, una minúscula fiera salvaje que no sabes como describir o una robot algo petisa que te anuncia el inminente vencimiento de la cuota número doce en el Banco Nacional.
5. Cuchillo: si lo pisas descalzo probablemente venga un enfermero... pero la señal del cuchillo es siempre distintiva de un masculino soperutano e imposible de soportar sin estar bebido o totalmente inconsciente. El hermanastro malvado que quiere quedarse con la herencia, el hombre de la renta que reclama el mes vencido o también de un espía turco que quiere eliminarte por confusión con tu parecido a Yeims Bon o el cartero que trae deudas impagas y avisos de mora con un reproche en los labios. ¡Oh Dios!
6. Cuchillo de carnicero con el mango algo oxidado: evidencia de un masculino en tu porvenir y por venir... algo violento, espontáneo e insistente ¡Corre! ¡Asesinos cereales o seriales cerca de la cuadra de tu casa! Llamá a la policía y ocúltate entre las sombras... a menos que sea de día... entonces bajo la cama o en el ropero. También ese sobrinito que se queda a dormir en tu casa y no se duerme hasta que le leas por vigésima vez "Las mil y una noches".
7. Cuchillo de untar: como se trata de un cuchillito que no corta, es sinónimo de un personaje poco importante, diríase algo nefasto y que no daña pero molesta y que tarda mucho en marcharse, puede tratarse de un vendedor puerta a puerta de eso que ves en la tele, un testigo de Jehová o un loco de esos que se confundió de dirección y te cuenta la historia de porque se confundió y como los números impares son los que antes eran venerados en culturas ya olvidadas y su nomenclatura y el boicot del sistema de los sistemas ocultos por el poder que impera con mano firme.
8. Cucharón sopero: es el anuncio de un masculino de características y tamaño importante... un amigo cabezón que se invita solo, come. come, come y que después no se quiere marchar, un luchador de sumo el día del comienzo de su dieta para engordar o un héroe de la lucha libre con angustia oral o un leñador canadiense que buscando la casa de caperucita roja se extravió y no para de preguntar ¿Dónde está el lobo? ¡¡¿DÓNDE?!! ¡Me equivoqué! ¡Soy humanooooo!
9. Espátula para huevos: como todo tiene que ver con todo y la espátula se usa precisamente con los huevos ya rotos, es probable que venga una persona muy, muy romp... molesta. Ejemplos más comunes y no tanto: hombres lobo depresivos, robots que hablan en francés que se han descontrolado y piden ayuda, amigos de tu hijo que vienen a ensayar heavy metal en tu casa ¡Alegría! y en ocasiones se trata de personal de la municipalidad avisando que se inundó la cuadra, justo el día que estrenas esos hermosos sillones... ¡Salvaguárdese!
10. Espumadera: aviso de cosas con espuma, aunque algo difusos los mensajes de este útil aparejo cocinero es anuncio de un vecino a medio bañar que se quedó afuera al salir al pasillo de su departamento, una vecina que se quedo sin agua mientras lavaba el auto e insistente pide que la ayudes ante los ojos felices de tu señora esposa, o el simpático sobrinito malicioso que vino desde su casa en Villa Lugano para mostrarte como se hacen las burbujitas con lavandina y las florcitas que dibujan en tu ropa nueva... ¡Que lindo el nene!
11. Tenedor de pescado y pala de pescado: directamente emparentados con la simbología marítima o marina, es probable que golpee la puerta un marinero ruso deseoso de desahgogar su violencia innata, una sirena con sueños de amor no correspondido y que busca desahogar su llanto o un buzo que no desahoga nada porque tiene tanque de oxigeno, primo lejano de YaCustó . Piratas algo alcoholizados y cosas relacionadas con lo difuso de las leyendas del mar.
12. Cuchillo de trinchar, destornilladores, pela papas, saca carozos, extrae entrañas y otros chirimbolos que no sabemos bien que hacen o por que están en la mesa... anuncian todo aquello medianamente molesto e imparablemente poco soportable no comentado en los epígrafes de adivinación anteriores que puedan aparecer de pronto y de golpe, desde ese amigo que busca consuelo alimenticio, pasando por esos raros payasos ninja de Rue Morgue que quieren entrar a tu casa, hasta tipos disfrazados del Zorro, o sea de la A a la Z.
PD: este dicho, costumbre y/o razón de accionar sólo es válido y está referido a los cubiertos o útiles metálicos de mesa... no incluye vasos, tazas y platos que además al pisarlos... se rompen, no permitiendo lectura alguna de cuestiones futurísticas y del más allá, y generan accidentes y cortes profundos en el karma y en los pies. Si se te cae el cajón completo de los cubiertos.... es mejor no pensarlo puede tratarse de una turba de campesinos en busca de justicia con hoces y antorchas incluidas o bárbaros conquistadores o ... la barra brava de ese equipo que se fue al descenso... ¡Corra señora! ¡Huya señor!

Y todo esto marca ¡¡¡El retorno luego de un forzoso silencio...!!! ¡Buen Martes amigos!