

¿Tiene que pintar la tapa de todos los libros?
¿Va a responder a todas las preguntas enviadas por mail y comentarios?
¡BUEN JUEVES! ¡Y CORRAN POR EL LIBRO QUE SE AGOTA!
¡BUEN JUEVES! ¡Y CORRAN POR EL LIBRO QUE SE AGOTA!
3. LA ALMOHADA DE LA SABIDURIA, UNA ESPECIE DE PLATÓN SHUAVECITO SHUAVECITO: el conocidísimo refrán “lo consulto con la almohada”. No importa la hora, ni el color del implemento aunque es definitoria la almohada y su comodidad. PRObablemente los sueños inunden tu psiquis borrando las ideas anteriores… o generando cantidad infinita de estupideces. En CONTRA pueden dotarte de ideas demás y no sepas como proceder en la vida real, te vuelvas loco, debas comenzar a tomar ansiolíticos, pastillas para dormir, capsulas para no pensar, caramelitos de goma y te transformes en un adicto al tilo recargado con miel de panal chubutense... pero lait.
4. LA BOLSITA DE LA ALEGRÍA: algo simple pero efectivo, una bolsa con papelitos con nuestras ideas. Se saca uno y ¡Voila! ¡No este no me gusta!, ¡Para que saco otro! ¡No este tampoco!, ese era de prueba ¡Vamos por otro! ¡Nonononono! ¡¡¡Al final esta bolsita es una maldición que te deja lleno de descontento y frustraciones!!! ¡¡¡Siento animadversión por vos bolsita!!! ¡Destrucción! ¡IRA! Ir a… buscar otra cosa que hacer.
5. LLUVIA DE IDEAS: que alguien, de preferencia algún ser humano, con una inteligencia minima como para que nos arroje los papelitos con nuestras ideas al aire. Aquella idea que logremos agarrar es la se publica. Es como una tormenta de ideas, pero aquí es literal. Generalmente alguien aparece observa la situación te cree loco o desequilibradito, te ofende y dejas de escribir para siempre. Lloras, pataleas y le echas la culpa a… no sé alguien que conozcas que sea siempre culpable de tu desdicha. SI, a esa… o ese.
6. QUEMA INDISCRIMINADA DE PAPELES: consiste en juntar todas esas ideas en papel y sin explicación, así de manera arrojadiza y desinhibida, prendemos todo fuego… lo que sobrevive es porque el destino quiere que sea leído. Generalmente se pierde el control de la fogatita y todo se transforma en un infierno de características dantescas. Llegan los bomberos, las explicaciones no son suficientes y con 10 o 12 años de condena ganamos un tiempo excelente para escribir. Best seller seguro.
7. EL SUBTERFUGIO EXPRESS, UN JUEGO FAMILIAR CONFUSO AUNQUE ALGO REVELADOR: un sin sentido que logre dar con la tecla y darnos pistas o algo. Las reglas no deben ser claras, la cantidad de jugadores puede variar de dos o más con tope de hasta seis mil quinientos doce. Un sano juego familiar, un momento de calidad con los seres queridos… y de escribir… esteee… una perdida total de tiempo.
8. EL MAGO HIPNOTIZADOR DE LAS IDEAS: en búsqueda de ese tema especial para publicar un jueves, el hipnotista se confunde dice algo medio extraño, entendes que al despertar serás un cuis, te olvidas de cómo escribir, hablar y te encierran en un manicomio. Dejas de preocuparte por la escritura… y por todo. Pero adquirís un hábito de roer. Ergo pareces muy feliz.
9. LA INCOHERENTE REGLA DE TRES ASI DE SIMPLE A LAS DOS MENOS DIEZ. MEZCLAR LOS PAPELES DE VARIAS IDEAS COMO UN DESCONTROLADITO Y así surgen cosas como ninjas poetas en tutú, payasos enanos patovicas, Bellezas armadas con guitarras, perros incoherentes y enojadizos, bosquejitos, vaqueros haraganes, gatos poseídos y robots sensibilizados con las flores.
4. Alteraciones físicas: me diagnosticaron una grave enfermedad Terminal o era, si no me equivoco, un padecimiento momentáneo critico de carácter agudo en el músculo del la mano que esta destinado a presionar el botoncito del Mouse sobre la opción publicar. Pero ya estoy tomando el medicamento.
5. Arrebatos sin sentido, pero también sin arrepentimiento: emborrachado de no sé que pleonasmo emocional de dimensiones abismales, comencé a delirar cosas muy locas como irse a Tijuana de parranda o a vivir a la Capital de Moscú. E incluso decidi cambiar, crecer y finalmente ser otro, lo que trajo aparejado cambios de costumbre, hábitos nuevos, mucha personalidad, atractivísimo sensual y cero ganas de escribir.
6. Cambios de estado de ánimo por cuestiones con importancia muy íntima: ciertas razones que no pueden declararse del todo, o al menos no de manera directa y sin ser indiscreto. Ese tipo de cosas que generan una especie de efecto dominó en el cual las personas allegadas dicen “Viste, te dije que iba a pasar “eso”” o “Yo ya sabía, me lo veía venir”. Y las personas no tan allegadas dicen “¿Qué cosa? ¡Cuenten! ¡Qué sea para todos! ¿Qué pasó?”.
EXCUSAS IMPOSIBLES, IRREALES, MUY ILÓGICAS Y BASTANTE INDIGNAS CASI AVERGONZANTES, INCREIBLES Y POR ELLO DUDOSAMENTE ACEPTADAS COMO JUSTIFICATIVO. AUNQUE QUIZÁS NO FUERON, POSIBLEMENTE, QUIZÁS O TAL VEZ SIRVAN DE ALGO.
7. Transiciones estaciónales: sufrí ciertos arrebatos, me dieron ganas de enviar todo al mismísimo rincón de la colcha de la lora… arrojar CPU, teclado, Mouse y monitor. Obviamente culpando al clima cambiante, a la fluctuación entre estación y estación. Que el frío, que el calor, que que se yo. Y esa impresión repugnante que ocurre en el día entre la primavera y el verano, el invierno y el otoñó, y que te molesta, no permitiendo escribir nada.
8. Variaciones ficticias: me raptaron los OVNIS fue complicado y doloroso, pruebas incluidas. Después me lavó el cerebro una secta, olvidé quien era. Me embarqué en un crucero, naufragué y quedé varado en una isla desierta. Al volver a la normalidad se peleó todo el grupo de Propiedad Privada, tanto los reales como los imaginarios. Y para colmo el perro se comió todos los borradores que tenía preparados para arrancar el 2010. Quedé en estado catatónico.
9. Afecciones paranormales que dan miedo: un día X una horda de los más variados fantasmas invadió mi casa, cortaban la luz, me borraban archivos y se burlaban de mis corbatas. La misma semana hubo una especie de posesión en mi escritorio, la casa se lleno de espiritistas, brujas, curas decididos a exorcizar todo, estudiosos de lo paranormal, científicos locos, curiosos y en algún punto hubo zombies y creo que también ninjas. Lo cierto es que no me daban espacio para hacer nada.
10. Transmutaciones arquetípicas para libros de terror: sufrí un cambio profundo en mi aspecto. Fui llevado de persona a hombre lobo, a vampiro, a monstruo de la alcantarilla y hasta un bicho similar al de "La metamorfosis" de Kafka. Los peores no fueron los cambios exteriores sino que al estar tan ocupado siendo monstruo mucho tiempo para escribir no me quedaba.
Bonus track. Transformalizaciones climáticas exageradas: hubo movimientos sísmicos importantes, lluvias torrenciales, níveas tormentas, truenos y relámpagos, vientos huracanados, calor espasmódico, arcoiris amenazantes, granizos del tamaño de un coco pelado, oscuridad eclipsea y encandilación diurna. Lo cual no permite pensar en nada más que en la frase ¿Qué loco el clima no?
El regalo es lejos y por preponderancia uno de los elementos más representativos respecto de la persona que lo ofrece. La caracteriza de manera intrínseca, la describe a la perfección y nos da cuenta de quien es en verdad. Es decir que a partir del presente, nos hacemos un identikit patente de un ser humano lleno de virtudes o de un animal que compró la primera porquería que encontró a la vuelta de la esquina. Según el análisis cuasi profesional de estos seres el Dr. Roschall, que no deja de trabajar ni en Navidat ni en año nuevo. Nos presenta un estudio psicológico que explica intensamente el perfil del regalante.
a) Regalos personales intensamente marcados por un Ego gigante: este ser suele regalar su persona envuelta en papel de regalo, metafóricamente no literalmente. Aunque en casos extremos son capaces de hacerlo, pero es todo un tema irse desde casa a una fiesta navideña forrado en papel dorado con un moño rojo, tomar el subte o el colectivo y esperar que sean las 00:00 para ser descubierto. Suele ofrecernos la felicidad con su persona en fotos personales poco objetivas y en pose, elementos que usa cotidianamente como una bufanda, un calzoncillo, una toalla de mano o un cepillo de dientes. Acompañando el regalito con la frase “¡Lo use YO!” mientras guiña el ojo izquierdo. En efecto regala su persona, porque es mas importante él que vos. Un tipo para evitar relacionarse, un inmundo ser que antepone su persona ante cualquier cosa… me molesta tanto que voy a buscar alguno ahora mismo…
b) El obsequio no planificado…más bien ni pensado: es fácil darse cuenta que si al desenvolver nos encontramos con un picaporte, con el reloj de pared de la cocina o el portarretrato que está en la cómoda. Estamos ante alguien que suele actuar sobre la marcha o por olvido. Representa la poca importancia de aquel para con quien se dirige esta ofrenda envuelta en papeles de color. El despistado debe usar la imaginación para regalar algo a mano porque olvido hacer las compras, porque se le pasó la fecha, porque estaba en otra, tenés que comprender… que el trabajo, la casa, las preocupaciones, que mi jefe me respira en la nuca, que el perro ya no me recibe como antes, que perdí el colectivo y los subtes estaban de paro. En fin, alguien que se olvida de todo menos de cómo excusarse. Un tipo divino. Si, es sarcasmo.
c) El presente espontáneo y sin miramientos: este individuo es capaz de quitarse lo que tiene puesto para efectuar un agasajo. Le surge de pronto y no por olvido sino porque es así. Peligroso como un tambor de medusas. De pronto siente impulsos de regalar sus prendas y probablemente se resfríe o vaya preso, pero es pura ternura. Un personaje que sigue el envión del momento. Muy sensible pero también inestable, complicado, amigable y con una especie de vaivén emocional que lo insita a regalar sus pertenencias, lo que se diría en términos psicológicos entre un filántropo y un loco de la guerra.
d) El regalo como decirlo un poco económico, demasiado accesible… una baratija: este es quizás uno de los más abominables seres, repara en gastos siempre. Para él, el regalo es espiritual no se mide en precios, porque lo importante no es la intención sino lo que se gasta. En términos generales un amarrete, que tiene los medios para dar algo significativo pero te ofrece un presente por demás y notoriamente conseguido por un módico precio, por no decir barato. En casos extremos “se olvidan” la boleta o el precio del presente en el presente, para que sepas que gastó en vos. Un sujeto que posee un cocodrilo en el bolsillo… ojala se revele y se lo coma ¡TACAÑO!.
e) El obsequio utilitario que tiene un fin específico: esta persona regala cosas que tienen cierta utilidad determinada y concreta. Herramientas, neceseres, ollas, clavos y otros eteces. Son gente accesible, dispuesta al dialogo, les fascina las revistas de “Hágalo Ud, misma con sus propias dos manos”. Le encanta ver tu cara de sorpresa al recibir sus ¡Herrrmosas herramientas! (Leáse con una cargada cuota de irónico sarcasmo lleno de ira) Espera que construyas una casita de pájaros, un buzón, una casa de tres plantas con cochera con portón automático o una caja para tus alhajas. ¡Divinidad total!
g) El sombrío, una figura que espanta por su aura oscuro, misterioso y generador de escalofríos: en este caso ocurre la situación inversa. La presencia demasiado escénica o carismáticamente sombría nos da una idea del regalo, el cual tomamos con miedo, entre temblorosos espasmos de llanto y aprensión desconfianzuda. Se suelen enviar estos presentes a quiromancistas, scanners detectores de alimañas o directamente desecharlos. Acompañados de un muy asustadizo ¡MMM Qué lindo… Gra-gra-gracias!.
h) El regalo original de manos de un ser poco igualado: en efecto encontrarse con detalles del tamaño de una jirafa o una jirafa de verdad. Cosas muy extrañamente llamativas o comunes pero pensadas en términos artísticos. Son distintivo de artistas o locos, generalmente los primeros son amigos, los segundos dejan recados anónimos. Pero es sobre los primeros este análisis. No se extrañe de recibir inodoros pintados, cuadros, ropa con marcas unicas y toda clase de cosas que puedan considerarse arte. Desde un tornillo a una piedra de 1000 toneladas.
i) El romántico: ¿Que decir de este tipo de regalos y sus ofrendedores? Son pura dulzura, tiernos especimenes de la especie humana en vías de extinción, virtuosos angelitos que provocan expresiones como: “…” (quedarse sin palabras) ”¡AY QUE HERMOSO!” “¡Ai quien bilivit mai lov!” Además de desmayaos, espasmos cardiacos reiterados con suspiración exagerada acompañada de visiones dulces. Y, es que viene del corazón.
j) El desilusionante: ya sea por “a” o por “b” suelen saber de antemano que nos van a generar una desilusión con su presente. Su cara, su gesto, su postura los acusa. Y en efecto ¡Lo logran! Se hacen una imagen tan desconcertante de uno que pueden regalarte una canasta de frutos secos cuando saben que sos alérgica, o te hacen sentir un alma herida y te regala cosas de autoyuda, libros de reflexión sobre porque sos una infeliz o porque nadie te regala cosas como la gente.
Solo quedan un par mas una interrogantes: ¿Qué te regalaron en las pasadas navidades? ¿Crees en Papanuel? ¿Qué esperas de los Reyes Magos?